La Antigua Escuela de Magisterio acoge una instalación en la que la artista Bárbara Noculak realiza un alegato en defensa del agua

El Rector se dirige al público, acompañado por María Dolores Rincón, Bárbara Noculak y Valle Galera.

 La Sala de Exposiciones de la Antigua Escuela de Magisterio de la Universidad de Jaén (UJA) acoge desde ayer y hasta el 8 de marzo una instalación, en la que la artista alemana Bárbara Noculak realiza un alegato en defensa del agua y cuyo título es “La Cruz Verde”.

La exposición, que se enmarca dentro de las actividades del 25 Aniversario de la Creación de la Universidad de Jaén, fue inaugurada por el Rector de la UJA, Juan Gómez Ortega, que estuvo acompañado por la Vicerrectora de Proyección de la Cultura y Deportes, María Dolores Rincón González; la artista Bárbara Noculak, y la comisaria de la muestra, Valle Galera de Ulierte.

Esta exposición muestra una serie de collages, intervenciones en electrocardiogramas, dibujos, diversas series fotográficas y la instalación de una gran cruz latina, realizada en césped en la sala.

El Rector explicó que la artista alemana plantea “un arte cercano al espectador y a la experiencia de la vida”, mediante la fotografía, el dibujo, mail-art, objetos plásticos, instalaciones o performances, formas multidisciplinares que surgen del proceso artístico. Las sucesivas series fotográficas, fotocollages, dibujos y textos, “representan al agua desde todas sus perspectivas orgánicas, espirituales y como posibilitadora de la vida. Dentro de esta cadena vital surge la vida humana, representada por ella misma en autorretratos en los que indaga sobre la relación inmaterial con la tierra y la luz de la que surge su sombra”, apuntó.

Para la UJA, Barbara Noculak la instalación está presidida por una amplia cruz latina realizada en césped que estructura el lugar, tal y como ocurre en las catedrales. “Estos espacios los dedica al agua, la flora y varios autorretratos, aunque es realmente el agua el elemento que vertebra todas las piezas, ya que es la esencia de la creación y base fundamental de toda vida que junto con la luz y la tierra forman la vegetación y por último, el desarrollo de la fauna y la vida humana. Un elemento realmente universal y común a todos”, explicó la artista.

La forma de la cruz no es solo organizativa del espacio, también da nombre a la exposición: “La Cruz Verde” y alude a la ONG internacional “Cruz Verde”, una organización que previene y resuelve conflictos relacionados con el agua, especialmente en situaciones de emergencia, apelando a su importancia y a la problemática de la sequía en el sur de España y, especialmente, en Jaén.

La Vicerrectora de Proyección de la Cultura y Deportes de la Universidad de Jaén (UJA), María Dolores Rincón, explicó que Bárbara Noculak es natural de Berlín, cuya obra “está diseminada por varios países”, como Alemania, Holanda, Dinamarca o España. “Es artista gráfica, que no sólo utiliza la fotografía en su producción artística, sino también el dibujo, la caligrafía...”, apuntó Rincón. En la inauguración de la muestra, se presentó una instalación, “que es un alegato en defensa del agua. Juega con el tema del agua, como un elemento imprescindible a nivel universal, del planeta, tanto de la flora como de la fauna, como del ser humano. Juega con el agua, también en el terreno del espíritu”, apostilló. En dicha instalación “hay un simbolismo con el que ha marcado la sala de exposiciones; una cruz de césped, que es como los cruceros de las catedrales, que divide el espacio con esas ideas”, apuntó.

La comisaria de la exposición, Valle Galera de Ulierte, señaló que con “La Cruz Verde”, título y motivo central de la exposición, Barbara Noculak alude a dos significados que parecen opuestos entre sí, “un estandarte de la inquisición y una internacional ONG medioambiental que comparten la misma nomenclatura. Al partir con esta confusión y rotundidad, Noculak nos adentra en una de las claves para comprender su trayectoria artística: los múltiples significados que se acumulan entorno a sus símbolos. Estas coincidencias en Noculak no son caprichosas. Galera de Ulierte apuntó que, en una primera mirada, “el frondoso y vívido verde parece aludir a contenidos más actuales como la ONG que sugiere el título. Sin embargo, tras varias miradas, los símbolos de Noculak van adquiriendo nuevos matices que desmienten la arbitrariedad de las coincidencias. La Cruz Verde inquisitorial iba acompañada de dos símbolos más, uno la rama de olivo y otro, la espada. Con lo cual, el hecho de ubicar esta cruz en la ciudad de Jaén (una intervención ex profesa) apela a la rama de olivo sin ni siquiera mostrarla, por metonimia, pues tan continuada es la asociación de Jaén al olivo que no necesita incorporarla”.

Autor

Vicerrectorado de Comunicación y Proyección Institucional de la UJA (C.Q.R.)

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